Lectura 12: El elefante ha ocupado la catedral, de Juan Mayorga y Daniel Montero.

Le toca el turno al teatro para la infancia, con la obra El elefante ha ocupado la catedral, cuyo autor es Juan Mayorga y su ilustrador es Daniel Montero.



En lo que respecta al autor, Juan Antonio Mayorga Ruano, es un dramaturgo que nació en Madrid en 1965. Desarrolló sus estudios superiores de Filosofía en la UNED y de Matemáticas en la UAM; así como estudió Dramaturgia con Marco Antonio de la Parra, José Sanchis Sinisterra y en la Royal Court Theatre International Summer School de Londres, y actualmente es Director de la Cátedra de Artes Escénicas de la Universidad Carlos III de Madrid. La primera obra que vio representada en un escenario fue Doña Rosita la soltera, de Federico García Lorca.



Son numerosos los logros que y reconocimientos que este autor ha obtenido. Entre ellos, se encuentran los premios Nacional de Teatro (2007), Nacional de Literatura Dramática (2013), Valle-Inclán (2009), Ceres (2013), La Barraca (2013), Premio Max al mejor autor (2006, 2008 y 2009) y a la mejor adaptación (2008 y 2013) y Premio Europa de Nuevas Realidades Teatrales (2016). En 2011 Mayorga fundó la compañía La Loca de la Casa, con la que en 2012 puso en escena su obra La lengua en pedazos, en 2015 Reikiavik y en 2016 El cartógrafo.


La lengua en pedazos


Reikiavik


El cartógrafo


Del mismo modo, a este dramaturgo se le atribuye el mérito de haber escrito versiones de textos de Calderón de la Barca, Lope de Vega, Shakespeare, Lessing, Dostoievski, Chejov, Ibsen, Kafka y Dürrenmatt. Su obra ha sido estrenada en 30 países y traducida a 20 idiomas.

Pasando a hablar acerca del ilustrador de esta obra, Daniel Montero Galán, primeramente, hay que decir que nació en 1981, que en la actualidad lleva más de 15 años trabajando como ilustrador, desarrollando su trabajo en un estudio madrileño. Resalta por la utilización de las formas geométricas, los teselados, los rompecabezas y las paletas limitadas de colores.




En este recorrido ejerciendo la labor de autor e ilustrador, cuenta con un gran número de obras publicadas. De entre ellos, merece la pena destacar El gran Zooilógico, Cartas en el bosque, A la vista, La nota A Mystery in the Forest. 


El gran zooilógico




Cartas en el bosque



A la vista



La nota




A mystery in the forest


Si se comentan algunos de sus reconocimientos, se debe poner el acento en lo siguiente:

Ganó la medalla de plata en el International Latino Book Awards; obtuvo el XIV Premio Internacional Compostela de Álbum Ilustrado, gracias a su obra La nota; y de nuevo fue galardonado con la medalla de plata en el Moonbean Children´s Book Awards, en la categoría de Mejor Ilustrador por A Mystery in the Forest. 

Dicho esto, cabe destacar que, en las páginas finales de El elefante ha ocupado la catedral, se presenta una breve y concisa “biografía” de Mayorga y Montero, de forma que los lectores más jóvenes puedan conocer más acerca de estos dos individuos y su obra, así como curiosidades acerca de ellos.  

Una vez abordado este aspecto “teórico” del autor y del ilustrador de El elefante ha ocupado la catedral, tengo que añadir que esta es la primera obra de Juan Mayorga que he leído. No obstante, cuando llevé a cabo su primera lectura, no solamente me sorprendió su historia en la que se combina de un modo ingenioso y ameno el humor, el misterio y la aventura y que busca atraer a un público tanto infantil como juvenil; sino sus ilustraciones, ilustraciones elaboradas por Daniel Montero que se encuentran en perfecta sintonía con la narración inverosímil del autor y que se caracterizan por sus formas alargadas y “estrambóticas”.

Son varios los aspectos que me han sorprendido si los comparo con otras obras teatrales que he leído previamente. En primer lugar, el argumento de la obra, un argumento sencillo y enfocado a un lector más o menos pequeño pero que aun así logra enganchar a lectores “más maduros”. Compuesto por diálogos e intervenciones divertidas es muy fácil seguir el hilo de esta lectura y estar atento hasta llegar a su desenlace; lo cual se pone muy en contraste con obras de carácter serio y tramas complicadas que he leído, algunas de ellas exigían poner atención hasta el más mínimo detalle para comprender la trama desarrollada en su totalidad. En segundo lugar, mencionar las maravillosas ilustraciones que inundan la obra, ocupando algunas de ellas una página completa. Me sorprendió en gran medida el estilo pintoresco de las mismas, que no son para nada de carácter realista ni lo que acostumbramos a ver; sino todo lo contrario, sorprender e incluso divertir al lector. En muchas de las obras que he leído previamente las ilustraciones o bien no están presentes o bien muestran un estilo realista o próximo a lo que conocemos. Este es el aspecto que sin duda más me ha llamado la atención y destaco enormemente.

Pasando a abordar el contenido de El elefante ha ocupado la catedral, su argumento narra que, en un pueblo, se encuentran un grupo de ciudadanos, su Alcaldesa, su Sargento, su Fontanero, su Aprendiza, su Organista, el “turista” llamado el Mañas, su Sacristán, sus monaguillos, su Cardenal y  sus turistas noruegos. Todos ellos descubren que, una noche, su catedral ha sido ocupada por nada más y nada menos que un elefante. Nadie sabe cómo ha llegado animal de semejante tamaño al interior del edificio, y, por supuesto, tampoco saben cómo sacarlo de allí. Deciden recurrir al Fontanero del pueblo y su aprendiza para que resuelva este extraño “atasco”. De este modo, estos particulares personajes intentarán descubrir como este enorme animal ha podido ocupar la catedral, para lo que, empezando por la trompa, emprenderán un fantástico viaje al interior del paquidermo, donde darán con la clave del misterio, al mismo tiempo que encontrarán en su camino a otros personajes que se han quedado atrapados, como el Cardenal, la Organista, o incluso el Mañas.

En cuanto al tema que trata la obra de teatro, yo lo interpreto como la colaboración y trabajo en equipo. Gracias a la ayuda de todos los personajes que el Fontanero y su ayudante van encontrando en su camino por el interior del elefante, logran no solamente hallar la causa del problema, sino solucionarlo. Sin duda una lección muy recomendable para nuestros días.

¿Lo que me ha parecido más interesante y me ha gustado más de esta obra? Sin duda alguna, la historia que narra. Una historia que, tal y como se dijo con anterioridad, combina a la perfección la aventura, la comedia y el misterio y que posibilita su lectura sencilla y entretenida, y la hacen muy recomendable para cualquier tipo de lector infantil-juvenil. 

Lo que menos me ha gustado podría decirse que es su historia en cierto punto incoherente con la realidad y que puede generar cierta confusión a un lector mas inexperto, pero es un aspecto menor que en lo absoluto perjudica  a la obra.

La acción de la obra se divide a mi parecer en 3 partes: planteamiento, nudo y desenlace. El planteamiento propone la ocupación de la catedral por parte del elefante y derivando en todos los problemas sobre cómo llegó ahí, y lo más importante, como saldrá. El nudo consistiría en el viaje del Fontanero y su Aprendiza a las profundidades del elefante para tratar de averiguar como resolver este problema, embarcándose así en ese peculiar viaje. Y en lo que respecta al desenlace, este es feliz, pues el conflicto inicialmente planteado se resuelve, acabando así la historia.

Por otro lado, la obra está segmentada en 5 partes o actos, y cada uno de ellos se asocia a lo que se puede definir como “eje vertebrador” de la obra, el elefante. Estos actos son Fuera del elefante, En la trompa del elefante, En el resto del elefante, En la trompa otra vez y Fuera del elefante otra vez. En cada una de estas partes, se explica el peculiar viaje de los personajes de la obra para averiguar la causa de la presencia del elefante en la catedral del pueblo, partes que se asocian a su nombre y al recorrido dentro del elefante, todas ellas secuenciadas y estructuradas, siguiendo un orden lógico.

Los "ingredientes" principales de esta obra son la aventura, el misterio y, sobre todo, la diversión. Estos ingredientes logran fusionarse de una manera perfecta e ingeniosa dando como resultado una obra de teatro sumamente estrafalaria y que bebe del absurdo que enamora tanto a “grandes” como a “pequeños”. En suma, se trata de una combinación de la que no muchas obras disponen y que caracteriza a El elefante ha ocupado la catedral sobre otras de este mismo estilo.

Dicho esto, El elefante ha ocupado la catedral es una obra de teatro infantil perteneciente al subgénero de la comedia, debido a la presencia de un conflicto de la vida cotidiana de una forma amable, sin contar con situaciones graves y conflictivas (aunque este caso sea inverosímil y sin sentido, sigue asociándose a un contexto asociable al día a día); de la misma manera que los personajes representados son “seres” cercanos a nosotros (el fontanero, la alcaldesa, etc.).  A su vez, el desenlace de esta obra es feliz y en el que se resuelve el conflicto planteado al inicio.

Asimismo, atendiendo a la finalidad de El elefante ha ocupado la catedral, lo encuadraría en la variante de teatro infantil para leer, ya que en este caso las ilustraciones constan de la misma importancia que el texto; y las convenciones teatrales son sustituidas por un código gráfico.

Esta obra la puedo asociar con El gran zooilógico de Daniel Montero mencionado previamente, debido a las ilustraciones alocadas y desvergonzadas que claramente distinguen a este libro de otros y que además se corresponde con el mismo ilustrador; su texto poco condensado; y su estilo cómico que pretende ser un "bestiario", por lo que podría decirse que, dentro del género narrativo, El gran zooilógico pertenece a la tipología de narrativa de autor, dentro del subgénero del relato fantástico y con la variante de relato fantástico moderno. Una obra muy curiosa que sin duda atraerá a más de un lector infantil.

Utilizaría El elefante ha ocupado la catedral en el aula y lo haría en los cursos inferiores, a partir de 3º de Educación Primaria, debido la corta extensión de la obra y su historia amena, sencilla y fácilmente manejable. Para afrontar la lectura, llevaría a cabo en primer lugar una lectura intensiva y guiada para que los alumnos se familiaricen con ella; para, acto seguido, desarrollar en el aula también una lectura dramatizada. Esto favorecerá a los alumnos más tímidos pues no tendrán que salir frente a sus compañeros para leer; así como, si algunos lo desean, podrán poner una voz para aparejarla con el personaje “representado”. Los personajes se asignarán al azar y se llevarían a cabo varias lecturas para que nadie se quede sin leer. Para ello, repartiría un ejemplar del libro a cada uno.

Uno de los valores más importantes que creo que se aspira extraer con esta lectura es el trabajo en equipo y el buscar la ayuda de tus amigos y seres de confianza para resolver un problema que a primera vista parece imposible o muy complicado. En la sesión posterior (no en el mismo día), animaría a los alumnos a realizar una lluvia de ideas en gran grupo (tras llevar a cabo su propia lectura extensiva del libro en sus casas, pues se les dejará para este fin) en la que se expongan que aspectos les han gustado más de la lectura, que menos y, sobre todo, que lección o lecciones han podido extraer. Hecho esto, propondría a los alumnos que pensasen en alguna situación difícil que alguna vez hayan encontrado y, al igual que los personajes de la obra, pensasen como resolverla con la ayuda de los demás. Tras esto, se leerían en voz alta para que todos la conozcan y reflexionen al respecto, extrayendo sus propias conclusiones.

La idea fundamental de esta actividad propuesta no es solamente favorecer la comprensión lectora y educación literaria; sino extrapolar lo que han aprendido con una lectura, una obra literaria, a su propio día a día; que los alumnos tomen conciencia de cómo la lectura, en lugar de ser algo aburrido que solamente sirve para pasar el rato en clase; puede ser hermosa y entretenida debido a todas las posibilidades que tiene que ofrecer. Más allá de un examen o cuestionario para comprobar que los alumnos han entendido la obra y sus rasgos fundamentales, desarrollar y elaborar actividades interactivas dará lugar a un aprendizaje significativo, fundamentado y sobre todo innovador, que considero que es la finalidad última de todas y cada una de las metodologías que deberían llevarse a cabo en el aula.

En definitiva, El elefante ha ocupado la catedral es una obra de teatro infantil concebida para ser leída fundamentalmente y que da juego para planificar diversas estrategias para desarrollar no solamente la comprensión lectora, sino la educación literaria y el gusto por la lectura.

BIBLIOGRAFÍA:

BIOGRAFÍA. (s. f.). Recuperado 5 de mayo de 2022, de danielmonterogalan website: http://www.danielmonterogalan.com/biografiacutea.html

JUAN MAYORGA. (2016, marzo 28). Recuperado 5 de mayo de 2022, de Madrid Es Teatro website: https://madridesteatro.com/juan-mayorga/


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