Damos un salto de la novela a la poesía para la infancia con Las cuatro estaciones, un poemario cuya autoría pertenece a Estrella Ortiz (texto) y a Carmen Queralt (ilustraciones), cuya editorial es La guarida del año 2015.
María Estrella Ortiz Arroyo, a quien corresponde la elaboración del texto, es una actriz, escritora y narradora nacida en Guadalajara en el año 1959. Es parte de la primera generación de narradores orales que comenzaron a contar profesionalmente en España en la década de los 80.
Estrella Ortiz inició su carrera como narradora de la mano del Seminario de Literatura Infantil y Juvenil de Guadalajara y de la Biblioteca Pública del Estado en Guadalajara. A su vez participó en el Primer Encuentro Nacional de Animación a la Lectura celebrado en 1984 en ese mismo lugar. Es también, junto con Eva Ortiz y Blanca Calvo, una de las tres mujeres que crearon el Maratón de los Cuentos de Guadalajara, el primero celebrado y que tuvo mayor repercusión a nivel mundial.
En 2002 publicó Contar con los cuentos, libro imprescindible para los que buscan ser narradores; así como el título Contar con la poesía, que tiene esa misma finalidad. Estrella Ortiz es en definitiva una de las pocas narradoras de la generación actual que ha escrito libros que reflexionan acerca del oficio narrativo y el hecho de contar.
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| Contar con los cuentos |
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| Contar con la poesía |
En lo que respecta a la ilustradora del libro, Carmen Queralt Arribas, nació en Madrid
en 1952. Empezó su carrera profesional en la ilustración en los años 90 y a partir de ahí se ha convertido en uno de los modelos a seguir más importantes de nuestra comunidad. Su trabajo se centra principalmente en la esfera infantil.
Se instruyó como ilustradora y diseñadora en
la Escuela BAT, donde aprendió dibujo
clásico. Ha colaborado con diversas
editoriales de forma independiente, editoriales como Santillana,
Casals, Baula, Barcanova, Oxford, Lynx, Bruño, Edelvives…, así como con
publicaciones especializadas, como la
revista Cavall Fort. Entre sus trabajos más notorios destacan El mundo al
que vienes o El monstruo y la bibliotecaria. Queralt se caracteriza por su técnica de
collage a la hora de trabajar, empleando para ello texturas, fondos e infinidad de
detalles para crear junto al dibujo una
escena propia.
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| El mundo al que vienes |
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| El monstruo y la bibliotecaria |
Dicho esto, si se lleva a cabo un análisis del poemario Las cuatro estaciones, nos encontraríamos ante un libro poético ilustrado, puesto que las ilustraciones abarcan todas las páginas en su plenitud facilitando la comprensión del texto; al mismo tiempo que se encuadraría como poesía para leer.
Este poemario a su vez es una variante de la poesía de autor creado ex profeso ya que tanto los poemas cómo ilustraciones fueron creadas desde cero. El libro posee un tema común, “las estaciones”; de forma que está comprendido por cuatro poemas asignados cada uno a una estación: verano, otoño, invierno y primavera, en ese orden.
Atendiendo a los poemas que componen el libro, podríamos decir que son cuatro poemas narrativos pero posee elementos descriptivos y lúdicos que representan un mundo imaginario donde los animales y árboles mantienen un diálogo en las distintas estaciones (acontecimiento cotidiano). Los poemas narran y describen la llegada de las cuatro estaciones, además visualizamos juegos de palabras como ocurre en la página 5 “pasen y no pisen, se posen y no pesen”, donde se reflejan los elementos lúdicos previamente mencionados.
Atendiendo a la forma general, los poemas del libro son tanto de arte menor (hasta 8 sílabas) como de arte mayor (mayores de 8 sílabas). Respecto a la rima, encontramos versos con rima asonante (solamente se repiten las vocales) y también versos con rima consonante (coinciden vocales y consonantes); así como verso libre; esto es, sin rima pero manteniendo la musicalidad que caracteriza a un poema.
Ejemplo de rima asonante:
"Dicen las hojas del ciprés:
¡Nosotros no nos pensamos mover!”
(Ortiz, 2015, p.10)
Ejemplo de rima consonante:
"Dice el olmo:
¡Esto es el colmo!"
(Ortiz, 2015, p.9)
Ejemplo de verso libre:
"Los pájaros buscan
la sombra de los árboles"
(Ortiz, 2015, p.4).
Son varios los aspectos que me han gustado en este poemario. En primer lugar, su temática principal: las estaciones. De un modo muy entretenido a la par que sencillo se presenta a los lectores las características de cada estación, de forma que se incentiva el querer leer estos poemas y seguir las historias que narran. En segundo lugar, se encuentra el propósito didáctico; en este caso los cursos de Educación Primaria se puede utilizar el poemario con una doble finalidad: practicar la comprensión lectora y aprender conceptos relativos al conocimiento del medio, lo que se traduce como una "herramienta" de trabajo multidisciplinar. En tercer lugar, las hermosas ilustraciones de Queralt que acompañan a los poemas y que sin duda atraen la atención del lector al que se encuentra destinado.
Comentar un aspecto negativo de Las cuatro estaciones es una tarea complicada, ya que lo considero como una obra espléndida. Si tengo que decir alguno, sería el paso de un tipo de rima a otra y la presencia de verso libre que pueden despistar al lector en algún momento, pero es un aspecto ínfimo en lo que a la comprensión de los poemas se refiere.
Este poemario lo puedo
asociar con Versos de colores, de Carlos Reviejo, debido a las
ilustraciones que comprenden todo el libro y acompañan al texto; al mismo
tiempo que facilitan su comprensión y son muy llamativas, por no hablar de su estilo sencillo y ameno.
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| Versos de colores |
A su vez, en algunos de los
poemas se comparte la temática de las estaciones de un modo más o menos
directo, como ocurre con el poema Primavera Bordadora, que habla
acerca de la llegada de la primavera y las flores que hacen su aparición. A
continuación se ejemplifica con un fragmento de dicho poema:
"Ya llegó la primavera
con colores en su bolsa
y va repartiendo flores
por los llanos y las lomas"
(Reviejo, 2012, p. 6).
Otro ejemplo es Acuarela
Preotoñal, donde se anuncia la llegada del otoño, la caída de las hojas de
los árboles y la mayor duración de las noches, tal y como se muestra en el
fragmento:
"Cerca del río
tiemblan los chopos
en la ribera
y, poco a poco,
sus hojas verdes
se vuelven pardas"
(Reviejo, 2012, p. 18).
En Paisaje de
otoño, como su nombre indica, se representa el ambiente típico de esta
estación, con el viento que arrastra y mueve las hojas de los árboles. Para
muestra este fragmento:
"El viento murmura
entre la enramada
y llena el camino
de mil hojas pardas"
(Reviejo, 2012, p. 20).
En definitiva, Las cuatro estaciones muestra una serie de poemas
sencillos y entretenidos escritos por Ortiz a la vez que se encuentran
acompañados por las hermosas ilustraciones de Queralt. Bajo la mano de Ortiz
surge un obra literaria que los lectores más jóvenes disfrutarán a la vez que
aprenderán las características de cada estación, mientras que las
ilustraciones y dibujos amenizarán en gran medida la lectura. Sin duda es un poemario más que adecuado para ser empleado en el ámbito de la Educación Primaria, tanto para reforzar la comprensión lectora y favorecer el gusto por la lucrara de poesía en el alumnado como para aprender algo más acerca de las características de cada estación, no necesariamente vinculado al libro de texto y a las actividades de cuaderno, dando lugar a un aprendizaje más significativo y funcional, al mismo tiempo que asimilan con mayor plenitud el concepto de texto literario.
BIBLIOGRAFÍA:
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