Lectura 3: El conde Lucanor (cuentos I - V), de Don Juan Manuel.
En este caso, la obra a reseñar será El conde Lucanor. Se trata de una obra perteneciente a la literatura castellana medieval, escrita entre los años 1331 y 1335 por Don Juan Manuel, Príncipe de Villena y nieto del rey Fernando III de Castilla. Su título completo y original en castellano medieval fue Libro de los enxiemplos del Conde Lucanor et de Patronio. Para llevar a cabo la reseña, se he empleado el formato digital de dicho libro, utilizando la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes.
Pasando a hablar acerca del autor del libro, el Infante Don Juan Manuel (1282-1348), hijo del Infante Don Manuel y hermano del rey Alfonso X que heredó de su padre el cargo de Adelantado de Murcia, merece la pena resaltar su obra, que ejemplifica a la perfección los problemas y las contradicciones sociales que caracterizan la sociedad feudal del siglo XIV. La mayor parte de sus escritos tienen una intención "didáctico-moral", con la que adoctrinar a los nobles de su tiempo, a quienes ofrece unos modelos de comportamiento adecuados a su estamento y útiles para mantener su posición social y económica.
El conde Lucanor. ¿De qué trata esta reconocida obra? En el prólogo del editor, se nos da una pincelada sobre su temática:
"Este libro fue escrito por don Juan, hijo del muy noble infante don Manuel, con el deseo de que los hombres hagan en este mundo tales obras que les resulten provechosas para su honra, su hacienda y estado, así como para que encuentren el camino de la salvación. Con este fin escribió los cuentos más provechosos que él sabía, para que los hombres puedan guiarse por medio de ellos, pues sería extraño que a alguien le sucediera alguna cosa que no se parezca a alguna de las contadas aquí".
La idea del autor, en términos generales, es la creación de lo que puede denominarse "guía para la vida", de forma que se aspira conseguir que tanto los los sujetos de su época como los contemporáneos a la misma sepan como actuar y comportarse ante gran variedad de situaciones; es decir, que más allá de solamente culturizar y enseñar, se aspira a que el lector sepa como proceder e interactuar ante los problemas del día a día, de modo que se refleja esa intención "didáctico-moral".
Pasando a hablar acerca del propio libro en sí, está compuesto por 51 cuentos que aunque están tomados de diversas fuentes (Esopo y cuentos tradicionales árabes, entre otros) conservan siempre el mismo eje en el que el autor emplea el tópico literario "puer-senex", en las que se anteponen las figuras del joven inexperto con las del sabio experimentado, de manera que el segundo trata de enseñar al primero. La premisa o estructura de los cuentos presenta al conde Lucanor, un joven señor feudal, que busca el consejo de Patronio, su consejero o "ayo". Patronio entonces le responde con un cuento que alude al problema planteado y que finaliza con una moraleja. A su vez, el género de la obra es el narrativo, con el subgénero del cuento.
Desde un punto de vista formal, los cuentos tiene cuatro partes:
-Diálogo inicial entre el conde Lucanor y Patronio en el que se plantea el problema.
-Narración del cuento o ejemplo por Patronio.
-Aplicación del cuento al caso real que se ha planteado y aceptación del mismo por el conde.
-Intervención del autor, Don Juan Manuel, quien aprueba la historia y decide incluirla en su libro, junto con unos versos finales (un pareado) a modo de moraleja. Como ejemplo, presento la moraleja del cuento I, Lo que sucedió a un rey y a un ministro suyo:
"No penséis ni creáis que por un amigo
hacen algo los hombres que les sea un peligro."
Dicho esto, comentaré de manera sintética lo que narran los 5 primeros cuentos del libro:
En lo que respeta al cuento I, Lo que sucedió a un rey y a un ministro suyo, El conde comenta a Patronio que un amigo suyo quiere venderle sus tierras, a lo que busca la opinión de su consejero. Éste le cuenta la historia de un rey que confiaba mucho en su ministro, pero resulta que dicho ministro únicamente quería las riquezas del rey. Por ello, el monarca pone a prueba al ministro para comprobar su supuesta lealtad. La moraleja de la historia podría sintetizarse como "no fiarse del que piensas que es tu amigo si no lo demuestra".
Pasando al cuento II, Lo que sucedió a un hombre bueno con su hijo, el conde duda ejecutar una acción por miedo a las críticas de los demás, a lo que Patronio le cuenta una historia en la que un padre y un hijo, durante su trayecto al mercado, reciben constantemente críticas de los individuos con los que se cruzan debido a su forma de actuar. La moraleja en este caso sería "haz lo que creas que es correcto, que es el bien, sin pensar en lo que dirán los demás".
El cuento III, Lo que sucedió al rey Ricardo de Inglaterra cuando saltó al mar para luchar contra los moros; el conde Lucanor se muestra preocupado pues no sabe como expiar sus pecados; Patronio entonces procede a narrar el cuento de un ermitaño, que siempre obraba bien y estaba libre de pecado, y el rey de Inglaterra, un mártir de guerra. El ermitaño le preguntó a Dios quién sería compañero en el paraíso; el cual sería el rey Ricardo de Inglaterra, pues a pesar de haber matado en guerras, tenía algo en común con el ermitaño: su creencia en Dios. Por lo tanto, la moraleja de la historia, en este caso, sería "si tu lucha es en nombre de Dios y te arrepientes de tus malas obras, recibirás el perdón".
Lo que, al morirse, dijo un genovés a su alma es el nombre del cuento IV. El conde duda si iniciar una empresa riesgosa y pide asistencia a Patronio. Éste le cuenta el relato de un Genovés que poseía todo tipo de riquezas y estaba al borde de la muerte, pero su alma quería "abandonar su cuerpo", puesto que únicamente se preocupaba de dichas riquezas y bienes materiales dejando de lado todo lo demás. La moraleja de la historia radica aquí, "si tienes lo que necesitas, no te preocupes por la riqueza, hay aspectos más importantes".
Finalmente, en el cuento V, Lo que sucedió a una zorra con un cuervo que tenía un pedazo de queso en el pico, el conde comenta a su consejero acerca de un trato que le ha ofrecido un supuesto amigo suyo, después de alabarle sobremanera. Patronio cuenta la historia de un cuervo que tenía un pedazo de queso y una zorra, en la que esta última, muy astuta, no cesa en elogios con el cuervo, exagerando cualidades del animal y logrando por tanto engañarlo y robarle el trozo de queso. Por tanto la moraleja de la historia está clara, "si alguien te alaba, destacando cualidades que no tienes, es que busca algo de ti".
Lo que más me gusta de estos relatos es su forma de plantear enseñanzas morales a través de relatos cortos, de forma que se hacen bastante amenos al lector y muestran un gran ejemplo de sabiduría. Las enseñanzas a su vez son perfectamente aplicables a nuestros días.
Aspectos negativos, si debo elegir alguno, es quizá la complejidad de algunas partes de los relatos, pero es mínima en la mayoría de ocasiones.
Ya había leído estas obras durante el Instituto, pero ahora, con la relectura de los cuentos, he disfrutado aún más de ellos al comprender aún mejor su temática. Puedo asociar la lectura a la obra que reseño posteriormente, El Lazarillo de Tormes, por su temática medieval.
de Castilla, J. M. I. (s. f.). El Conde Lucanor
/ Don Juan Manuel; edición y versión actualizada de Juan Vicedo. Biblioteca
Virtual Miguel de Cervantes.
Kinkade, R. P., & Sturcken, H. T. (1975a). Don Juan
Manuel. Modern Language Journal, 59(4), 214.
doi:10.2307/325772
Monera, V. (2019, abril 30). Don
Juan Manuel y “EL CONDE LUCANOR”. Recuperado 20 de marzo de 2022, de Divinas
Palabras. Victoria Monera website: https://www.victoriamonera.com/don-juan-manuel-el-conde-lucanor/


Comentarios
Publicar un comentario