Lectura 2: Finis Mundi, de Laura Gallego García.

LAURA GALLEGO GARCÍA (2012). Finis Mundi. SM. Colección "El barco de vapor".

Laura Gallego García, autora de este libro de nacionalidad española, estudió Filología Hispánica en la Universidad de Valencia; sin embargo, se dio a conocer debido a sus novelas dedicadas a la literatura tanto infantil como juvenil, otorgándola un enorme éxito a escala nacional e internacional. Su obra ha sido traducida a más de quince idiomas.

Gallego obtuvo el Premio Barco de Vapor en 1998 con su obra Finis Mundi; y tras dicha novela se abrieron camino otras como la serie de Crónicas de la Torre, donde obtuvo su mayor éxito con la trilogía de Memorias de Idhún, una de las sagas más vendidas de la historia de la literatura juvenil en castellano. No obstante, Finis Mundi fue la obra que marcó el comienzo de Gallego como un referente de la literatura juvenil española.

A su vez, otras de sus obras destinadas a un público juvenil como Donde los árboles cantan se han hecho con un gran renombre, logrando con esta el Premio Nacional de Literatura InfantilEn 2012, Gallego fue galardonada con el Premio Cervantes Chico, que reconoció su labor durante toda su carrera.





Una vez abordada brevemente la presentación de la autora del libro, cabe destacar que, a pesar de que la obra a reseñar (Finis Mundi) tuvo su primera edición en 1999, la edición que en este caso ha sido manejada es la del año 2012, en concreto la trigésima segunda edición.

Finis Mundi es una novela ambientada en la Edad Media (476-1492 D.C.); en concreto durante los años finales de la Alta Edad Media, a punto de alcanzarse el primer milenio en la historia de la humanidad. Se reflejan en la obra los aspectos propios de la época medieval (costumbres, hábitos, sociedades, etc.), así como se hace mención de diversas localizaciones europeas (Aquisgrán, Normandía o Finisterre, entre otros lugares). Todo ello induce a pensar que se trata de una obra con rasgos puramente realistas; pero, no obstante, hacen su aparición elementos que podrían catalogarse como "fantásticos", la magia, la hechicería y seres que solamente serían concebidos en un mundo ilusorio. 

Dicho esto, desde mi perspectiva la clasificación de la novela como histórica podría entrar en duda, puesto que a pesar de ser retratados con fidelidad las características que definen al medievo, la presencia de elementos fantásticos y alejados de la realidad induce a pensar en Finis Mundi como una obra fantástica. Por ello, opino que se trata más bien de una novela histórica con un enfoque fantástico, una novela "pseudofantástica" bajo una ambientación histórica.

¿De qué trata Finis Mundi? Michel, un joven monje, se embarca en un viaje junto a un juglar llamado Mattius para encontrar los tres ejes del tiempo, con el propósito de invocar al llamado Espíritu del tiempo, el único ser capaz de salvar el mundo, pues cada 1000 años, dicho ser juzgará a la humanidad y decidirá su destino. El objetivo de Michel es solicitar a este ser que garantice la existencia humana otro milenio más, para que el mundo mejore, cambie, evolucione. Durante el arduo viaje el monje y el juglar conocerán a varios aliados y acompañantes, como Lucía, una joven hechicera y aspirante a juglaresa; pero no estarán ausentes los enemigos, pertenecientes a una sociedad o cofradía que conoce de la existencia de los Ejes del tiempo y busca hacerse con ellos para sus fines perversos, entre otras dificultades y antagonistas menores.

Finis Mundi presenta un narrador omnisciente (la historia es narrada en tercera persona y el narrador conoce todos los hechos relativos a la obra) y un relato que transcurre en orden cronológico (se relata de principio a fin). El género literario del que forma parte, claro está, es el narrativo, perteneciendo al subgénero de la novelaLa obra se estructura en 3 grandes capítulos o libros y un epílogo. Cada uno de esos "libros" se corresponde a un eje del tiempo, el que tratan de localizar los protagonistas. Así, el capítulo o libro I se titulará El eje del Presente, el libro II El Eje del Futuro y el libro III el Eje del Pasado. Cada capítulo transcurre en un año diferente, siendo el primero en el año 997 D.C., el segundo en el 998 D.C., y el tercero en el 999 D.C., justo antes de concluir el milenio y por tanto llegar el fin del mundo. El epílogo se sitúa tras la conclusión final. 

En cuanto a las técnicas narrativas presentes, abundan las descripciones de lugares y personajes (con las que se da al lector una ligera idea de cómo son), los diálogos en estilo directo (no son tan numeroso como las descripciones); se encuadra también la analepsis, introspección o "flashback" (cuando Lucía, una de las protagonistas, habla sobre su pasado); y, finalmente, la prolepsis o "flashforward" (se da al final del libro, cuando el ser que juzga a la humanidad muestra a Mattius acontecimientos del futuro, aunque muy brevemente).

La razón por la que elegí esta obra para reseñar sobre las demás que se propusieron fue porque ya la leí varias veces con anterioridad y alabé tanto su historia como su desarrollo de personajes. Conocí esta obra cuando estaba cursando 2º de la ESO, debía leerla para la asignatura de Ciencias Sociales. No obstante, la obra me acabó gustando sobremanera, hasta el punto que la releí varias veces solo por mi disfrute personal y aún la sigo conservando. 

La historia narrada podría parecer esa típica narración en la que un grupo de protagonistas deben embarcarse en un viaje para salvar el mundo, pero su autora le otorga una chispa especial, una chispa presente gracias a sus personajes con personalidades perfectamente definidas y gracias a las cuales el lector puede entender su comportamiento y decisiones. A su vez, sus añadidos fantásticos conceden a Finis Mundi un aire de frescura y de acción que va más allá del simple contexto histórico en el que se sitúa la obra. Como persona amante de los géneros de fantasía, aprecié estas pinceladas.

Otro aspecto destacable y que dejé entrever previamente es el desarrollo de sus personajes principales. Está claro que sufren una evolución que transcurre a lo largo de toda la obra. Michel, el joven monje, comienza la aventura como una persona introvertida, temerosa, y con apenas conocimientos del mundo que le rodea; y acaba desarrollando valor, valentía y llega a ser capaz de valerse por sí mismo, sin depender de Mattius el juglar. Este último considero que también evoluciona: al comienzo es un sujeto solitario, frío y desconfiado, que a regañadientes acepta ayudar a Michel con su misión, pero al trascurrir la historia se preocupa por el monje y confía en su palabra, en su juicio y decisiones. Al llegar la narración a su fin, los personajes no son los mismos que fueron al comenzar la historia, el viaje ha supuesto un proceso de desarrollo a nivel personal y es una característica que personalmente adoré. Este aspecto fue el que más me gustó al leer la novela y todavía sigo pensando que es el mejor desarrollado en la obra bajo mi punto de vista como lector. En lo personal, me siento muy identificado con Michel, aún  sabiendo lo dura que era su misión y todo lo que tenía en su contra, no perdió la esperanza ni las ganas de luchar en ningún momento.

A su vez, me gustaría resaltar el texto en sí mismo: es manejable, entendible, cómodo. No incluye vocabulario técnico ni palabras complejas, el relato es perfectamente comprensible y su extensión es moderada. Gracias a ello la lectura es disfrutable tanto para un lector juvenil como para uno adulto. En la contraportada figura claramente "A partir de 10 años", por lo que esta lectura podría incluso ser referenciada durante los últimos cursos de Educación Primaria (5º y 6º) para aprender más acerca de la época medieval, pues ese fue el propósito inicial por el que me encomendaron leer el libro en la ESO.

Si debo mencionar algún aspecto del libro que me haya desconcertado, fue efectivamente su "toque fantástico" en una novela que de puertas a fuera parece histórica en su totalidad. La aparición de magia, seres imposibles y hechos asombrosos fueron inesperados para mí la primera vez que leí Finis Mundi, pero me cautivaron e incentivaron mi gusto por la obra. En cierta medida puede recordar a famosas colecciones como El señor de los anillos o Juego de tronos, que tienen lugar también en una época que se llegaría a catalogar como medieval y en las que prima el componente fantástico. La aparición de las brujas o "meigas", que llegan a acorralar a Mattius y Michel en su momento, fue el momento que más me sorprendió y desconcertó.

Lo que menos me ha gustado de la historia ha sido su desenlace: el sacrificio de Michel para otorgar a la humanidad 1000 años más de vida. Considero que es un final algo devastador y que rompe con todo el progreso y evolución que sufrió el personaje a lo largo de la historia. Michel pasó de ser un joven débil y miedoso a un individuo resuelto y decidido dispuesto a lograr sus objetivos, pero acabó con todo ello al sacrificarse por la humanidad. Si bien el final se consideraría "poético" para ciertos lectores, opino que acabar con la vida de uno de los personajes principales de la novela (por no decir el más importante) es desesperanzador, puesto que induce a pensar que todo su progreso, todas sus hazañas, su búsqueda de los tan codiciados Ejes del tiempo todos sus conflictos, fueron en vano. Del mismo modo, el inicio del libro, bajo mi punto de vista, es bastantes escueto ya que apenas se ahonda en la historia personal de Michel, el por qué fue quién es y cómo encontró exactamente esos pergaminos que le avisaban acerca del fin del mundo. Se comenta un ataque a su monasterio y su estrepitosa huida del lugar, pero no se dan mucho más detalles al respecto. No obstante, este hecho no quita el que Michel haya manifestado ese desarrollo personal que relaté anteriormente.

Si algo cambiaría de Finis Mundi sería su final: en lugar de morir, el ser todopoderoso que juzga a la humanidad podría haberle encomendado a Michel la tarea de velar por los Ejes del tiempo, ser su "protector", otorgándole inmortalidad o alguna otra bendición para desempeñar esta labor. Sería un final que para mi gusto iría más acorde a la evolución del personaje e incluso podría dar lugar a una segunda parte de esta novela tan conocida.

Aprovecho esto último dicho para comentar una "inquietud" que he tenido: la ausencia de una segunda parte. Una idea que he tenido en mente sería la de busca otros 3 Ejes del tiempo para el juicio de la humidad tras pasar otro milenio; esto es, en el año 2000 D.C. Sería interesante poder ver a nuevos protagonistas emprendiéndose en una búsqueda de estas reliquias en una época más actual (1998-1999, por ejemplo). También podrían aparecer como antagonistas miembros de ese culto enemigo que ha persistido a lo largo del tiempo. Para mí sería curioso ver este enfoque fantástico en una época actual, y no  a ese entorno medieval al que tanto estamos acostumbrados.

Si hay lecturas a la que podría asociar esta obra, la primera que se me vendría a la mente sería El valle de los lobos, de la misma autora. Este libro también me fue encomendado leer cuando estaba en 1º de la ESO y comparte numerosos aspectos con Finis Mundi: desde un texto asequible y disfrutable para un lector juvenil hasta su temática fantástica. No obstante, El valle de los lobos, perteneciente a la serie Crónicas de la Torre I, se trata de una novela del género puramente fantástico, pues en este caso no hay presente ninguna connotación histórica y los componentes imaginarios cobran un enorme protagonismo. En Finis Mundi es cierto que se presentaban aspectos fantásticos, pero su relevancia era menor y estaban fundados dentro de una época medieval descrita de un modo realista. Finalmente. añadir que El valle de los lobos fue precedido por Finis Mundi, y yo conservo ese libro, en concreto la vigésima tercera edición, del año 2009, de la editorial SM. 


El valle de los lobos

A su vez, asocio Finis Mundi a otra obra de Gallego, que también poseo pero leí por mí mismo: La maldición del maestro, perteneciente también a la saga Crónicas de la Torre II, y que comparte la temática de fantasía. Se trata de la octava edición, datada en el año 2005, de la editorial SM.

La maldición del maestro

En definitiva, y a modo de conclusión, Finis Mundi es una obra muy recomendable para un público juvenil-adulto debido a su texto entendible y fácilmente manejable, su contexto histórico que puede servir para aprender diversos datos acerca de la Edad Media (costumbres, sociedad y modo de vida, entre otros) y su increíble historia. La narración de la novela es fluida y su trama resulta creíble, incluso dentro de ese mundo con toques fantásticos en la que tiene lugar. No es una obra restrictiva y enfocada a un determinado lector, hecho que anima a leerla y a trabajarla en diferentes ámbitos.

BIBLIOGRAFÍA.

Laura Gallego García. (s. f.). Recuperado 28 de febrero de 2022, de Lecturalia website: https://www.lecturalia.com/autor/580/laura-gallego-garcia






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